El entorno acústico de un pabellón deportivo afecta directamente a la concentración de los deportistas, la precisión en las decisiones arbitrales y la experiencia del espectador. El suelo deportivo, al ser una de las superficies de mayor extensión dentro del recinto, desempeña un papel clave en el control acústico general del espacio.

Los ruidos de pisadas, la fricción del calzado y los impactos corporales contra el suelo durante la práctica deportiva constituyen las principales fuentes de ruido en el pabellón. El nivel de presión sonora y las características de frecuencia de estos ruidos están estrechamente relacionados con la dureza, la elasticidad y la textura superficial del suelo. En suelos rígidos, como el hormigón sin tratamiento con capa elástica, el nivel de presión sonora de las pisadas puede superar los ochenta y cinco decibelios, predominando las frecuencias altas, lo que genera una fuerte reverberación y eco en espacios cerrados. Los sistemas de suelo elástico, mediante la absorción vibratoria y la disipación de energía de sus capas materiales, pueden reducir el nivel de presión sonora de las pisadas entre diez y veinte decibelios, modificando además la distribución frecuencial del ruido hacia las frecuencias bajas, lo que alivia la molestia subjetiva del oído humano.
El aislamiento al ruido de impactos es un indicador importante para evaluar el rendimiento acústico del suelo deportivo. En edificios de varias plantas, el ruido generado por la actividad deportiva en los niveles superiores se transmite a través de la estructura del forjado a los espacios inferiores, creando un molesto ruido de impacto. La capa elástica y la estructura de instalación flotante del suelo deportivo pueden bloquear eficazmente la vía de transmisión estructural del ruido de impacto. La mejora del nivel de ruido de impacto es el parámetro estándar para medir la eficacia de aislamiento acústico del suelo; los sistemas de suelo deportivo de alta calidad pueden alcanzar una mejora de entre veinte y treinta decibelios, cumpliendo con los estrictos requisitos de aislamiento acústico entre plantas en edificios de varias alturas.

