Tradicionalmente, un pabellón deportivo con suelo de madera quedaba «atado» a su función original.
Si querías organizar un concierto, una feria comercial o un evento
corporativo, la madera corría el riesgo de sufrir daños irreparables por el peso de las gradas o el tráfico de equipos pesados. Esto generaba una enorme tasa de espacios vacíos y pérdidas económicas.
corporativo, la madera corría el riesgo de sufrir daños irreparables por el peso de las gradas o el tráfico de equipos pesados. Esto generaba una enorme tasa de espacios vacíos y pérdidas económicas.La solución llegó con los sistemas de suelos deportivos desmontables. Mediante un diseño modular de paneles que se ensamblan como un rompecabezas sobre una estructura flotante, estos suelos permiten transformar una cancha de baloncesto profesional en un espacio diáfano en cuestión de horas. Una vez finalizado el evento, el suelo se desmonta, se almacena de forma segura y la cancha vuelve a su estado original. Esta flexibilidad ha redefinido la lógica de negocio de los recintos deportivos, convirtiendo un pasivo costoso en un activo comercial versátil y rentable.

