Un mantenimiento adecuado puede conservar el suelo de madera de sus instalaciones deportivas como nuevo durante años.

Para la limpieza diaria, primero utilice una escoba limpia o una aspiradora para eliminar el polvo y la arena, y luego limpie con una fregona bien escurrida, evitando que la humedad excesiva se filtre en las juntas del suelo. Para manchas difíciles, utilice un limpiador especializado; nunca utilice ácidos fuertes, álcalis ni disolventes orgánicos.
Para evitar arañazos en la superficie del suelo, coloque alfombrillas para lustrar zapatos en la entrada para disuadir a la gente de usar calzado con tacos. Un mantenimiento profesional regular (se recomienda trimestralmente), como retoques y encerado, mantendrá eficazmente su brillo y durabilidad. Asimismo, preste atención al control de la temperatura y la humedad en el recinto. En las estaciones secas del norte, utilice un humidificador; en las estaciones húmedas del sur, asegure una buena ventilación para evitar que el suelo se deforme debido a los cambios de humedad. Además, evitar los impactos de objetos pesados y los arañazos de herramientas afiladas también es una parte importante del mantenimiento.

