En la industria de los pisos de madera para instalaciones deportivas, existe un dicho: «Los materiales representan el 30%, la instalación el 70%». Incluso con madera y accesorios de primera calidad, una instalación deficiente comprometerá significativamente el rendimiento final del recinto. La instalación de pisos de madera para instalaciones deportivas es un proyecto de ingeniería de sistemas altamente preciso y exigente desde el punto de vista ambiental.

El primer paso es preparar la superficie base. Esto va más allá de una simple limpieza; requiere que el error de planitud se controle dentro de un rango extremadamente pequeño (normalmente menos de 3 mm con una regla de 2 metros). Si la superficie base es irregular, el piso instalado quedará suspendido, lo que provocará roturas o crujidos debido al tránsito peatonal prolongado. Por lo tanto, un equipo de instalación profesional debe inspeccionar rigurosamente el terreno con un nivel antes de comenzar el trabajo, y puede ser necesario un compuesto autonivelante.
A continuación, se instala la barrera antihumedad y la capa base elástica. Este paso, aparentemente sencillo, determina la elasticidad del piso. La capa base elástica debe colocarse perfectamente, sin solapamientos ni huecos, para garantizar una elasticidad uniforme en todo el recinto. A continuación, se procede a la instalación de las vigas y los paneles, la etapa más exigente que requiere mano de obra especializada. Cada tabla del suelo necesita una alineación precisa, con una separación de aproximadamente 0,6 mm. Una separación demasiado pequeña provocará deformaciones debido a la dilatación y contracción térmica, mientras que una separación demasiado grande acumulará fácilmente suciedad y mugre.
Finalmente, se procede al lijado y la pintura. Las superficies de suelo recién instaladas presentan irregularidades, por lo que se requieren varias pasadas de lijado con una amoladora grande hasta obtener una superficie lisa como un espejo. Posteriormente, se aplica un barniz especial para suelos deportivos; este barniz debe ser resistente al desgaste y antideslizante. Todo el proceso de construcción suele durar entre 15 y 30 días, y cualquier descuido en esta etapa puede ocasionar la necesidad de rehacer el trabajo. Por lo tanto, elegir un equipo con cualificaciones profesionales y amplia experiencia es fundamental para garantizar la calidad de su suelo de madera deportivo.

