No todos los suelos de madera deportivos se tratan del mismo modo. Los requisitos de rendimiento de los suelos varían significativamente según el deporte, como baloncesto, bádminton, gimnasia y danza.

El baloncesto se caracteriza por una alta tasa de rebote (≥90%) y una fricción moderada (0,4-0,6), lo que requiere arranques y paradas rápidos. El bádminton exige un coeficiente de fricción menor (aproximadamente 0,5) y una elasticidad más uniforme para evitar resbalones o lentitud. La gimnasia y la danza requieren una mayor deformación vertical (hasta 5 mm) para amortiguar el impacto de los saltos y los aterrizajes. Por otro lado, las zonas de gimnasio necesitan una mayor resistencia al desgaste y a la presión para evitar las marcas del equipo.
Por lo tanto, los recintos profesionales suelen emplear una estrategia de «personalización por zonas»: suelo de arce de doble capa para el área de juego principal, roble de una sola capa para la zona de calentamiento y colchonetas de goma para la zona de entrenamiento de fuerza en la transición. La fase de diseño debe definir claramente la función de cada área, alineando los materiales y estructuras apropiadas para evitar «utilizar materiales de gran tamaño para un rendimiento infrautilizado» o «inadecuado».

