El arce, considerado el «estándar de oro» para suelos deportivos de madera, se utiliza ampliamente en recintos deportivos de primer nivel a nivel mundial. Sus ventajas se reflejan principalmente en sus propiedades físicas:

una dureza de hasta 1450 lbf (James Bond), una gran resistencia a la abrasión y la capacidad de soportar entrenamientos y competiciones de alta intensidad. Además, el arce presenta una veta recta, una textura fina y una superficie lisa y uniforme tras el tratamiento UV, lo que resulta en reflejos suaves y una reducción de la fatiga visual. Además, su moderado módulo de elasticidad proporciona un soporte suficiente a la vez que presenta una buena resiliencia, lo que ayuda a mejorar la potencia explosiva de los atletas. Además, el arce presenta una buena estabilidad; tras un secado riguroso, su contenido de humedad se controla entre el 8 % y el 12 %, lo que lo hace adaptable a diversos entornos climáticos. Entre sus aplicaciones ideales se incluyen estadios de baloncesto de la NBA, canchas internacionales de bádminton y voleibol y centros de entrenamiento profesional de gimnasia. Aunque el arce es más caro, su excepcionalmente larga vida útil (hasta 20 años o más) y sus bajos costes de mantenimiento lo convierten en una opción muy rentable. Es importante elegir arce de cosecha sostenible con certificación FSC y evitar el uso de sustitutos de calidad inferior. Combinarlo con un sistema de vigas profesional y un acolchado amortiguador mejora aún más su rendimiento superior.

