En comparación con el arce importado, los suelos deportivos de madera de roble mongol (Quercus mongolica) de producción nacional se utilizan ampliamente en China gracias a su alta rentabilidad y adaptabilidad. Si bien es ligeramente menos duro que el arce (valor Janka aproximado de 1290), el roble sigue siendo una madera dura de alta calidad con suficiente resistencia al desgaste y capacidad de carga.

Su mayor ventaja reside en su suministro local, lo que reduce significativamente los costes de transporte y aranceles. Además, el roble tiene una veta gruesa y un color marrón amarillento, y tras el tratamiento de laca UV, ofrece un tacto firme, lo que lo hace adecuado para entornos de competición no de alto nivel, como escuelas, comunidades y centros de entrenamiento.
En cuanto a rendimiento, los suelos de roble de alta calidad también cumplen con la norma GB/T 20229, con una tasa de absorción de impactos ≥50% y una tasa de rebote de la pelota ≥85%. Aunque ligeramente inferior al arce, satisface plenamente las necesidades del entrenamiento diario y la competición. La optimización de la estructura de las vigas y la configuración de la almohadilla elástica puede mejorar aún más su rendimiento deportivo. Además, el roble se adapta perfectamente al clima doméstico, mostrando una buena estabilidad dimensional tanto en los ambientes secos del norte como en los húmedos del sur. Gracias a un control científico del contenido de humedad (8-12 %) y un tratamiento anticorrosivo, su vida útil puede superar los 15 años. Para usuarios con presupuestos limitados que necesitan garantizar la seguridad deportiva básica, los suelos deportivos de roble son una opción práctica.

