Los suelos deportivos de madera para gimnasios escolares deben satisfacer las necesidades diarias de los estudiantes en las clases de educación física y competiciones deportivas, garantizando a la vez durabilidad y rentabilidad.
Al seleccionarlos, priorice la seguridad, la durabilidad, la rentabilidad y la adaptabilidad, evitando buscar ciegamente opciones de alta gama o de bajo precio.
La seguridad es la consideración principal. Los estudiantes se encuentran en sus etapas de crecimiento y desarrollo, y sus articulaciones son más frágiles. Por lo tanto, los suelos deportivos de madera deben cumplir con las normas de absorción de impactos. Elija un suelo que absorba al menos el 50% del impacto, como suelos laminados o de roble macizo con una base elástica de 8 mm o más de grosor, para minimizar el daño articular al saltar y aterrizar. Además, el coeficiente de fricción superficial debe controlarse estrictamente entre 0,4 y 0,7 para evitar resbalones al usar calzado deportivo estándar. Se pueden revisar los informes de pruebas del producto para confirmar que las propiedades de absorción de impactos y antideslizantes cumplen con las normas nacionales.
La durabilidad influye directamente en la rentabilidad a largo plazo. Los gimnasios escolares se usan con frecuencia (quizás de 4 a 6 clases al día) y las actividades estudiantiles pueden generar fricción e impactos con facilidad, por lo que el suelo debe ser altamente resistente al desgaste.