En la búsqueda actual de una vida saludable y la protección del medio ambiente, el rendimiento ambiental de los suelos deportivos de madera ha atraído una atención considerable.

Desde la selección de la materia prima hasta la fabricación, la selección de materiales auxiliares y el mantenimiento continuo, las consideraciones ambientales son cruciales durante todo el ciclo de vida de los suelos deportivos de madera.
Los suelos deportivos de madera de alta calidad suelen utilizar maderas naturales y renovables, como el arce y el roble. Estas maderas provienen de entornos naturales de forma sostenible, y el proceso de procesamiento minimiza la tala excesiva, respetando los principios ambientales. Los avanzados procesos de producción se esfuerzan por reducir el consumo de energía y las emisiones contaminantes. Por ejemplo, la tecnología de secado respetuosa con el medio ambiente controla con precisión el contenido de humedad de la madera, evitando la deformación posterior del suelo debido a problemas de humedad y reduciendo el alto consumo de energía y la contaminación asociados a los métodos de secado tradicionales. Además, los materiales de desecho, como el serrín y los restos generados durante el proceso de producción, se reciclan mediante métodos adecuados, como la producción de combustible de biomasa o su uso en la producción de otros productos de madera, minimizando el desperdicio de recursos.
En cuanto a los materiales auxiliares, el pegamento, la pintura y otros materiales auxiliares utilizados en los suelos deportivos de madera deben cumplir estrictas normas ambientales. El pegamento ecológico no contiene productos químicos nocivos, como formaldehído ni benceno. Además de garantizar una unión segura, no libera gases nocivos que puedan contaminar el ambiente interior. El acabado superficial suele ser una laca UV a base de agua, caracterizada por su baja volatilidad y alta resistencia al desgaste. Esto no solo protege eficazmente la superficie del suelo, sino que también minimiza significativamente el impacto en el medio ambiente y la salud humana. Durante el mantenimiento, los suelos de madera deportiva se suelen limpiar con detergentes neutros y ecológicos que no dañan el material ni el entorno. Además, los procedimientos de mantenimiento regulares, como el encerado, utilizan cera ecológica, lo que mejora el brillo y la resistencia al desgaste del suelo, garantizando al mismo tiempo su respeto por el medio ambiente.

