La sostenibilidad gana peso en la industria. Los suelos deportivos modernos deben cumplir normativas ambientales como:

- Emisiones de COV (compuestos orgánicos volátiles): Certificaciones como FloorScore o Greenguard Gold garantizan bajas emisiones, protegiendo la salud de los atletas. Los suelos de PVC de calidad contienen plastificantes sin ftalatos.
- Materiales reciclados: Muchos suelos de caucho incorporan neumáticos reciclados. Los de madera pueden proceder de bosques certificados FSC (Forest Stewardship Council).
- Reciclabilidad al final de la vida útil: Los suelos de vinilo pueden triturarse y reutilizarse en nuevos productos. La madera se convierte en biomasa o tableros aglomerados.
- Huella de carbono: Fabricantes como Gerflor o Tarkett publican análisis de ciclo de vida. Un suelo de linóleo natural (hecho de aceite de linaza, yute y resinas) es completamente biodegradable.
Además, la iluminación LED y los sistemas de climatización eficientes complementan un recinto deportivo ecológico. Elegir un suelo sostenible no solo cuida el planeta, sino que también mejora la imagen de las instalaciones.

