Los pabellones deportivos, como instalaciones de servicio público, deben satisfacer las necesidades de uso de todos los colectivos, incluidas personas con discapacidad, personas mayores, niños y otros grupos con necesidades especiales. El diseño accesible del suelo deportivo constituye una parte importante del diseño universal del pabellón, reflejando la equidad social y la sensibilidad humanitaria.

El movimiento en silla de ruedas plantea requisitos especiales para el coeficiente de fricción de la superficie del suelo. Los deportistas en silla de ruedas dependen de la fricción entre las ruedas y el suelo para girar y acelerar; un coeficiente de fricción demasiado bajo provocaría el deslizamiento y la pérdida de control de la silla, mientras que uno demasiado alto aumentaría la resistencia al giro y consumiría una gran cantidad de energía física del deportista. La Federación Internacional de Baloncesto en Silla de Ruedas establece que el coeficiente de fricción de la pista de competición debe situarse entre cero coma cuatro y cero coma siete, un rango que garantiza tanto la estabilidad de control de la silla de ruedas como que no suponga una carga física excesiva para los deportistas.
La circulación segura de las personas con discapacidad visual dentro del pabellón requiere que el suelo proporcione información de guía eficaz. Mediante la instalación de bandas guía táctiles en la superficie del suelo, utilizando sistemas de señalización con distintos colores y texturas, se ayuda a las personas con discapacidad visual a identificar los límites de la pista, la dirección de los pasillos y la ubicación de las zonas funcionales. El color de las bandas guía táctiles debe ofrecer un alto contraste con el color de fondo del suelo, y su textura debe ser lo suficientemente pronunciada para poder percibirse mediante el tacto plantar.

