Diseño accesible y accesibilidad universal del suelo deportivo

Los pabellones deportivos, como instalaciones abiertas a todo el público, deben garantizar que todos los usuarios, incluidas las personas con discapacidad, las personas mayores y los niños, puedan utilizar las instalaciones deportivas de forma segura y cómoda.
El diseño accesible del suelo deportivo es una garantía fundamental para el ejercicio igualitario del derecho de acceso a las instalaciones deportivas, y constituye un principio central de humanización en el diseño moderno de pabellones.
Las necesidades de circulación por el suelo de los usuarios en silla de ruedas son la consideración primordial del diseño accesible. La superficie del suelo deportivo debe mantenerse uniforme, con una diferencia de altura en las juntas que no supere los dos milímetros, evitando así las sacudidas durante el desplazamiento en silla de ruedas. La resistencia al rodamiento del suelo debe mantenerse dentro de un rango razonable: ni demasiado rugosa, lo que dificultaría el empuje de la silla de ruedas, ni demasiado lisa, lo que alargaría excesivamente la distancia de frenado. Según las normas pertinentes, el coeficiente de resistencia al rodamiento de una silla de ruedas sobre un suelo deportivo debe situarse entre cero coma cero uno y cero coma cero tres.
La guía táctil para personas con discapacidad visual es otro aspecto importante del diseño accesible. Mediante la incorporación de bandas guía táctiles en el suelo deportivo, se proporciona retroalimentación táctil para orientar el recorrido de las personas con discapacidad visual. Estas bandas guía se fabrican con materiales y colores diferentes a los del suelo principal, de modo que pueden identificarse tanto por el tacto como por el contraste visual. La altura y anchura de las bandas guía deben cumplir con las normas de diseño accesible, garantizando que el bastón blanco pueda percibirlas con claridad.
La seguridad antideslizante es un requisito básico del diseño accesible. Las personas mayores y los niños tienen una capacidad de equilibrio relativamente menor, por lo que exigen un mayor rendimiento antideslizante del suelo. El coeficiente de fricción antideslizante del suelo deportivo debe alcanzar un valor mínimo de cero coma cinco

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