Con el aumento de la conciencia medioambiental, el rendimiento ecológico de los suelos deportivos se ha convertido en un factor importante en las decisiones de compra.

Tanto a nivel internacional como nacional se han establecido sistemas de certificación ecológica para ayudar a los consumidores a identificar productos verdaderamente respetuosos con el medio ambiente.
En China, la certificación Shihuan (Certificación de la Etiqueta Ecológica de China) es una de las certificaciones ecológicas más autorizadas. Los productos de suelo que obtienen esta certificación deben cumplir con estrictos requisitos medioambientales en cuanto a la selección de materias primas, el proceso de producción, el rendimiento del producto y la gestión de residuos. Además, la Certificación China de Productos de Construcción Verde también establece requisitos claros para los suelos deportivos en cuanto a los límites de sustancias nocivas y las emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COV).
A nivel internacional, la certificación FloorScore de Estados Unidos se centra en la evaluación del impacto de los materiales de pavimento de interior en la calidad del aire, exigiendo que las emisiones de COV del producto estén por debajo de límites estrictos. La certificación EUROFINS de Europa también presta atención a las emisiones de sustancias químicas, realizando pruebas de detección de diversos compuestos nocivos. La certificación Ángel Azul de Alemania, una de las primeras etiquetas ecológicas del mundo, realiza una evaluación integral del impacto ambiental del producto a lo largo de todo su ciclo de vida.

