La restitución elástica es una propiedad clave del suelo deportivo que influye directamente en el rendimiento deportivo.

Cuando el pie del atleta pisa el suelo, el pavimento se deforma y almacena energía. Al levantar el pie, el suelo recupera rápidamente su forma original, devolviendo parte de esa energía almacenada al deportista: a esto se le denomina restitución elástica.
Una buena restitución elástica ayuda a los atletas a ahorrar energía. En movimientos repetitivos como correr o saltar, la restitución elástica del suelo actúa como un pequeño impulso adicional que reduce el esfuerzo muscular y retrasa la aparición de la fatiga.
La tasa de restitución elástica es el indicador que mide esta propiedad. Representa la proporción de energía del impacto total que el suelo devuelve al atleta tras recuperar su forma original. Cuanto mayor sea esta tasa, mayor será la energía que el deportista recibe de vuelta.
Los distintos materiales de suelo presentan diferencias significativas en cuanto a su tasa de restitución elástica. Los suelos deportivos de madera maciza suelen ofrecer una tasa elevada, razón por la cual los pabellones profesionales de baloncesto prefieren este tipo de suelo. Los suelos deportivos de PVC también pueden lograr una buena restitución elástica ajustando la densidad y el grosor de su capa espumada.
La restitución elástica y la absorción de impactos son dos indicadores que deben equilibrarse. La absorción de impactos se centra en proteger el cuerpo humano mediante la disipación de la energía del impacto, mientras que la restitución elástica se enfoca en devolver energía para mejorar el rendimiento. Un suelo deportivo de calidad debe ofrecer simultáneamente una buena absorción de impactos y una buena restitución elástica.

