La importancia de la absorción de impactos en los pavimentos deportivos

La absorción de impactos es una de las características más importantes de un pavimento deportivo. Se refiere a la capacidad del suelo para reducir la fuerza que recibe el cuerpo del deportista al realizar movimientos como correr, saltar o aterrizar.
Cuando una persona salta y aterriza sobre un suelo rígido, como el hormigón, sus articulaciones absorben toda la energía del impacto. Con el tiempo, esto puede provocar dolores en rodillas, tobillos, caderas e incluso en la espalda baja. En cambio, un pavimento con buena absorción de impactos reduce esa carga, protegiendo el sistema musculoesquelético.
La norma europea EN 14904 establece que un pavimento deportivo debe absorber al menos un 25% del impacto. Los suelos de alta calidad pueden superar el 40%. Esta capacidad se mide mediante ensayos con un péndulo de impacto que simula la fuerza ejercida por un deportista.
La absorción de impactos es especialmente importante en deportes con saltos frecuentes, como el baloncesto, el voleibol o la gimnasia. En estos casos, los deportistas realizan decenas de saltos durante un entrenamiento o competición, por lo que un suelo inadecuado puede causar lesiones por acumulación.
Los materiales más utilizados para lograr una buena absorción son el caucho, la espuma de polietileno y las capas intermedias elásticas. Estos materiales se colocan entre la base del suelo y la superficie de juego, creando un sistema multicapa que amortigua la energía.
Es importante destacar que la absorción de impactos no debe ser excesiva. Un suelo demasiado blando puede dificultar el movimiento, hacer que el deportista se canse más rápido y afectar el rebote de la pelota. Por eso, el equilibrio entre amortiguación y firmeza es clave.

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