La madera deportiva debe instalarse con una humedad específica

generalmente entre el 7% y el 9%, que corresponda al equilibrio higroscópico del pabellón. Si la madera se instala demasiado seca, absorberá humedad del ambiente y se hinchará; si se instala demasiado húmeda, se encogerá y aparecerán grietas.
Antes de la instalación, las tablas deben aclimatarse en el propio pabellón durante al menos 72 horas. Además, se utiliza un higrómetro para medir la humedad residual del hormigón base, que no debe superar el 2%. Este control riguroso del contenido de humedad es la diferencia entre un suelo que dura 30 años y uno que empieza a deformarse en el primer invierno.

