El proceso de barnizado de un suelo deportivo ha evolucionado de ser una tarea de paciencia a una demostración de tecnología de precisión.

El curado por luz ultravioleta (UV) ha revolucionado la aplicación de la capa final. A diferencia de los barnices tradicionales que secan por evaporación de disolventes en horas o días, los barnices UV polimerizan instantáneamente al ser expuestos a lámparas de alta intensidad.
Este proceso crea una red molecular entrecruzada extremadamente densa y dura en cuestión de segundos. El resultado es una superficie que no solo es resistente a los arañazos y a las marcas de zapatillas, sino que también tiene un agarre más consistente y duradero. Además, al no requerir disolventes, el curado UV elimina por completo las emisiones de COV durante la instalación, permitiendo que la cancha esté lista para su uso inmediatamente después del barnizado.

