La seguridad contra incendios en pabellones es innegociable. La madera tratada con barnices ignífugos alcanza la clasificación B1 de difícil combustión.

El PVC de alta calidad se autoextingue y no emite humos tóxicos, cumpliendo también con la norma B1. Todos los materiales ocultos (vigas, tableros, almohadillas) deben ser ignífugos. En caso de emergencia, este diseño integral frena la propagación del fuego, gana tiempo vital para la evacuación y minimiza los gases tóxicos, actuando como una barrera de seguridad inquebrantable. Además, el recinto debe contar con sistemas de alerta contra incendios y rutas de evacuación, formando una protección múltiple junto con la ignifugación del suelo para garantizar la seguridad operativa.

