El barniz antideslizante es la primera línea de defensa. Con la fricción constante

su textura microscópica se desgasta, reduciendo la fricción. Cuando los atletas resbalan frecuentemente o el barniz se desgasta, es hora de renovar. Los suelos de competición profesional requieren una renovación profunda cada 3 a 5 años. Esto no es solo repintar; implica usar máquinas para lijar 0,5-1 mm de la capa antigua y aplicar múltiples capas de barniz deportivo acuoso. Esta renovación «renace» el agarre y el brillo del suelo, ahorrando los enormes costos de reemplazar el piso por completo.

