La pintura en la superficie del suelo de madera deportivo no es solo por estética, sino que es una capa funcional protectora crucial.

La pintura profesional para suelos deportivos debe cumplir requisitos de rendimiento extremadamente estrictos. El primero es el coeficiente de fricción: la superficie seca de la pintura debe tener un coeficiente de fricción controlado entre 0.4 y 0.6 (o 0.7), lo que garantiza que los atletas no resbalen al detenerse o girar bruscamente, evitando al mismo tiempo lesiones articulares por exceso de fricción. El segundo es la resistencia al desgaste y a los arañazos, ya que el suelo debe soportar la fricción prolongada de las zapatillas deportivas y el arrastre de equipos.
Actualmente, las pinturas principales para suelos deportivos se dividen en pinturas UV preacabadas en fábrica y pinturas de poliuretano aplicadas en obra. Cualquiera de ellas debe cumplir con estándares ecológicos, estar libre de tres bencenos (benceno, tolueno, xileno) y tener emisiones de formaldehído que cumplan con el estándar E1. Además, el brillo de la pintura (generalmente entre 10 y 15 grados) y sus propiedades antirreflejos están especialmente formulados para tratar la luz mediante reflexión difusa, evitando el deslumbramiento de las luces y protegiendo la vista de atletas y espectadores.

