El suelo de madera deportiva es una inversión a largo plazo, y una renovación científica es la clave para extender el retorno de esta inversión.

Tras años de uso intensivo, la superficie del suelo puede presentar arañazos, desgaste del barniz, pérdida de propiedades antideslizantes e incluso decoloración局部. En este punto, no es necesario gastar una fortuna en una nueva instalación; un proceso profesional de renovación puede hacer que el suelo «nazca de nuevo». El proceso de renovación generalmente incluye una limpieza profunda, el lijado fino y repetido de la superficie con lijadoras profesionales (eliminando aproximadamente 1-2 mm de la capa desgastada), el relleno de juntas, la aplicación de una nueva capa de pintura especial antideslizante y resistente al desgaste, y finalmente la restauración de las líneas de la cancha.
Generalmente, un suelo de madera deportivo de alta calidad, dependiendo del grosor de su capa superficial, puede someterse a entre 3 y 5 renovaciones profundas, o incluso más. Cada renovación no solo resuelve por completo los problemas de deslizamiento, acumulación de polvo y deterioro estético, sino que también restaura el coeficiente de fricción y el brillo del suelo a estándares cercanos a los de una instalación nueva. Se recomienda realizar una inspección integral y una renovación de mantenimiento del suelo del pabellón cada 3 a 5 años. Mediante esta «microcirugía estética» periódica, los gestores del recinto pueden garantizar, a un costo relativamente bajo, una experiencia deportiva de alta calidad que cumpla con los estándares internacionales para los atletas de manera continua.

