En la industria de los suelos de madera deportivos circula un dicho famoso: «30% depende del suelo, 70% de la instalación».

Esto significa que la calidad de la construcción e instalación determina directamente el 70% del rendimiento final del sistema de suelo. Incluso si se utilizan los materiales de primera calidad, una instalación deficiente puede provocar problemas graves como ruidos, deformaciones, juntas excesivas o elasticidad desigual. Antes de entrar en obra, un equipo de instalación profesional debe realizar mediciones precisas de la temperatura, humedad y nivelación del suelo del pabellón (el error debe controlarse dentro de 3 mm/2 m). Durante el proceso de construcción, se requiere una operación refinada siguiendo estrictamente los estándares de工艺, como el espaciado de los largueros (generalmente 30-40 cm), el solapamiento de la capa impermeabilizante (más de 10 cm y sellado) y el ensamblaje de lengüeta y ranura del suelo de superficie. Solo una instalación científica puede garantizar que los indicadores deportivos del suelo (como la deformación vertical y la tasa de rebote del balón) cumplan con los requisitos de diseño y evitar eficazmente el abombamiento o agrietamiento causado por cambios ambientales, prolongando así al máximo la vida útil del suelo.

