El viaje de un suelo de madera deportiva de primera clase comienza en los vastos bosques. La selección de materiales es la base de todo el sistema y determina directamente el rendimiento final y la vida útil del suelo. A nivel mundial, el arce norteamericano es considerado el «estándar de oro» para suelos deportivos debido a su textura uniforme, dureza moderada y excelente tenacidad al impacto. Además, el roble europeo y el fresno son también opciones comunes de alta calidad. Estas maderas no solo tienen propiedades físicas superiores, sino que su textura y color naturales añaden belleza a la cancha.

Sin embargo, tener un buen tablero superior no es suficiente. El núcleo del suelo de madera deportiva reside en su estructura multicapa compleja; es más como un sistema de construcción preciso. De abajo hacia arriba, suele incluir:
- Capa impermeabilizante: Una película de PE colocada en el nivel más inferior para aislar la humedad del suelo de cemento base y prevenir que la madera se deforme por la humedad.
- Almohadilla elástica de amortiguación: Generalmente hecha de caucho o material PU, distribuida uniformemente bajo las vigas, es la clave para que el sistema del suelo logre la función de absorción de impactos.
- Vigas de soporte: Este es el esqueleto del suelo, dividido en sistemas de viga simple y doble viga. Las vigas no solo soportan todo el peso de las capas superiores, sino que su espaciado y disposición también afectan a la elasticidad general del suelo.
- Capa de estabilidad (tablero contrachapado/OSB): Colocado sobre las vigas, su función es distribuir uniformemente la fuerza transmitida desde el tablero superior a las vigas y mejorar la estabilidad de todo el sistema del suelo.
- Capa del tablero: El tablero de madera maciza superior, fijado al tablero base con clavos especiales, soporta directamente el pisoteo de los atletas y el impacto de la pelota.
Cada capa de material y cada estructura tiene su propia función y trabaja en sinergia. Este diseño de estructura «flotante» hace que todo el sistema del suelo sea tanto estable como elástico, capaz de hacer frente a competiciones profesionales de alta intensidad y frecuencia, llevando las ventajas de los materiales naturales al máximo a través de la ingeniería técnica moderna.

