Los clientes suelen preguntar: «¿Cuántos años durará su piso?». Algunos fabricantes dicen 10 años, otros 50. ¿A quién creer? Existe una gran confusión conceptual: vida útil estructural versus vida útil superficial.

Los pisos de madera para instalaciones deportivas son un sistema complejo, generalmente compuesto por una barrera antihumedad, una capa elástica, vigas, paneles y una capa de pintura.
Vida útil superficial (5-10 años): Se refiere a la capa exterior de pintura y resistente al desgaste. Debido a la fricción intensa y prolongada y a los arañazos del calzado, la pintura inevitablemente se desgastará, envejecerá y perderá su brillo. Este desgaste es normal y se puede restaurar mediante lijado y barnizado profesional.
Vida útil estructural (20-50 años): Se refiere al sistema de vigas subyacente, el contrapiso y otras estructuras de soporte. Siempre que la instalación cumpla con los estándares y no haya habido daños graves por agua o pudrición, esta parte de la estructura puede durar décadas.
Muchos establecimientos asumen que el suelo queda inservible una vez que la superficie se desgasta y lo retiran y reemplazan por completo, lo cual supone un gran desperdicio. Lo correcto es restaurar la superficie periódicamente (lijado, retoques de pintura), generalmente de 3 a 5 veces. Las reparaciones importantes solo son necesarias cuando las capas estructurales se aflojan, se pudren o se deforman gravemente.

