Qué hacer si el suelo de madera de tu parque deportivo hace ruidos extraños

El crujido y el chirrido de las tablas del suelo son un problema común en muchas instalaciones deportivas tras un periodo de uso. Este crujido no solo afecta a la experiencia deportiva, sino que suele ser señal de problemas estructurales. Las principales causas son las siguientes:

Primero, la instalación irregular de las vigas. Esta es la causa fundamental. Si las vigas no están bien apoyadas en la base, o si están dobladas o deformadas, se formarán huecos entre las tablas del suelo y las vigas. Al caminar sobre ellas, las tablas se hunden y rozan contra las vigas, produciendo un crujido. Esto suele requerir el desmontaje y la reinstalación por parte de profesionales, o bien la reparación rellenando los huecos con adhesivo.

Segundo, clavos sueltos. El suelo de madera para instalaciones deportivas se fija a las vigas con clavos especiales. Debido a la dilatación y contracción térmica a largo plazo y al tránsito frecuente, los clavos pueden aflojarse o salirse. La fricción entre los clavos y la madera también produce crujidos. La solución consiste en reforzar los clavos o inyectar adhesivo especial en los agujeros para su fijación. En tercer lugar, los cambios en el contenido de humedad pueden causar deformaciones. Si la humedad dentro del local fluctúa drásticamente, la madera absorberá agua y se expandirá, o la perderá y se contraerá, lo que provocará que las uniones entre las tablas del piso y entre estas y las vigas se aprieten o se aflojen, generando ruidos de compresión. Esta situación debe solucionarse ajustando la temperatura y la humedad del interior; en casos graves, puede ser necesario lijar y barnizar para liberar la tensión.

En cuarto lugar, la entrada de objetos extraños. Si el aserrín o la grava sobrantes de la construcción caen en los huecos entre las tablas del piso o la capa de vigas, también producirán ruido al pisarlos.

Más vale prevenir que curar. Controlar estrictamente la planitud durante la instalación y controlar rigurosamente la temperatura y la humedad durante el uso son las mejores maneras de evitar ruidos anormales.

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