En la selección de pisos de madera para instalaciones deportivas, el arce y el roble son, sin duda, las dos maderas más populares, dominando la mayor parte del mercado. Muchos clientes preguntan durante las consultas: «¿Cuál es la diferencia entre el arce y el roble? ¿Cuál debería elegir?». De hecho, ambos tipos de madera tienen sus ventajas y desventajas, y la elección depende principalmente del presupuesto, el uso previsto del espacio y las preferencias de color.

El arce, especialmente el arce duro norteamericano, es considerado el estándar de oro en pisos de madera para instalaciones deportivas. Su color varía del blanco crema al marrón rojizo claro, con una veta fina y uniforme que ofrece una apariencia limpia y brillante, ideal para transmisiones televisivas y recintos de alta competición. En cuanto a sus propiedades físicas, el arce tiene una dureza moderada; no es demasiado duro, lo que provocaría que la pelota rebotara demasiado rápido, ni demasiado blando, lo que lo haría propenso a rayarse. Su estructura fibrosa única le confiere una excelente resistencia al impacto y absorción de golpes, protegiendo eficazmente a los atletas. Por ello, las instalaciones de primer nivel, como la NBA, suelen utilizar arce. En contraste, el roble (un tipo de roble) tiene una apariencia más robusta. Su color es relativamente oscuro, generalmente marrón rojizo o marrón oscuro, con una veta distintiva y patrones en forma de montaña, lo que lo hace muy decorativo. El roble es muy duro y denso, y su resistencia al desgaste y a la corrosión es superior a la del arce. Para gimnasios escolares o centros de actividades multiusos con un uso intensivo y un mantenimiento relativamente bajo, el roble es una opción muy económica y duradera. Sin embargo, debido a su alta dureza, el roble es relativamente difícil de procesar y requiere técnicas de instalación más sofisticadas.
En resumen, si busca una experiencia deportiva de primer nivel, un ambiente luminoso y cuenta con un presupuesto suficiente, el arce es la mejor opción; si valora la rentabilidad, la resistencia al desgaste y un estilo decorativo más oscuro, entonces el roble será más adecuado. Independientemente de su elección, la clave es asegurarse de que la madera haya sido sometida a un secado profesional y a un tratamiento conservante para garantizar su estabilidad.

