Como material principal para suelos de instalaciones deportivas profesionales,

la elección de la madera adecuada es crucial. Actualmente, los materiales más comunes incluyen maderas duras como el arce, el roble y el abedul. El arce norteamericano, gracias a su alta densidad, gran resistencia al desgaste y buena elasticidad, es ampliamente utilizado por la FIBA y la NBA; mientras que el roble doméstico, con su alta rentabilidad y hermosa veta, se utiliza ampliamente en escuelas primarias y secundarias, así como en gimnasios comunitarios en China. La variedad de materiales influye directamente en la vida útil del suelo, la sensación al pisarlo y los costes de mantenimiento. Los suelos de madera deportivos de alta calidad suelen utilizar madera con un contenido de humedad controlado entre el 8 % y el 12 % para garantizar que no se deformen ni agrieten con los cambios de temperatura y humedad. Además, la madera natural ofrece una buena absorción de impactos y resiliencia, protegiendo eficazmente las articulaciones de los atletas y reduciendo el riesgo de lesiones deportivas. Por lo tanto, la fase de selección requiere una consideración exhaustiva del escenario de uso, el presupuesto y las normas ambientales para lograr el mejor equilibrio entre rendimiento y coste.

