Con la creciente popularidad de los conceptos de construcción sostenible

el rendimiento ambiental y de seguridad de los suelos de madera deportivos está recibiendo cada vez más atención. En primer lugar, la madera debe proceder de bosques gestionados de forma sostenible y contar con la certificación FSC o PEFC. En segundo lugar, los adhesivos y pinturas utilizados en su procesamiento deben cumplir con las normas ambientales nacionales, como el requisito de la norma GB 18580-2017 sobre emisiones de formaldehído (≤0,124 mg/m³, grado E1).
En cuanto a la seguridad, los suelos de madera deportivos deben superar múltiples pruebas: rendimiento antideslizante (coeficiente de fricción 0,4-0,6), resistencia al fuego (grado B1, ignífugo), ausencia de rebabas afiladas y ausencia de compuestos orgánicos volátiles nocivos. Especialmente en áreas de juego infantiles, también debe comprobarse el contenido de metales pesados (como plomo y cadmio) para garantizar que no exceda los estándares. Además, los accesorios de instalación, como las almohadillas elásticas y los adhesivos, deben ser atóxicos y respetuosos con el medio ambiente.
El rendimiento y el respeto al medio ambiente no son incompatibles. Por ejemplo, los barnices de curado UV no solo son resistentes al desgaste, sino que también prácticamente no contienen COV; los recubrimientos de poliuretano a base de agua también son ecológicos y ofrecen una buena fricción. En cuanto a las especificaciones, el espesor y la densidad de todos los materiales deben cumplir con los requisitos de diseño para evitar comprometer la seguridad debido al uso de materiales de baja calidad. Elegir fabricantes con las certificaciones ISO 9001 e ISO 14001 garantiza eficazmente que los productos cumplan con las normas de protección ambiental y seguridad.

