Incluso los suelos de madera deportiva de la más alta calidad envejecerán prematuramente sin un mantenimiento adecuado.

La limpieza diaria debe realizarse con una mopa especial y detergente neutro; nunca salpique agua ni utilice ácidos o álcalis fuertes. Quite el polvo al menos una vez a la semana y realice una limpieza profunda mensualmente, comprobando si hay deformaciones o grietas. Cada 3 a 5 años, el suelo debe lijarse y repintarse con barniz resistente a los rayos UV para recuperar su brillo y resistencia al deslizamiento. El control de la humedad es crucial: la humedad ideal es del 45 % al 60 %. Un nivel de humedad demasiado alto puede provocar dilatación, mientras que un nivel de humedad demasiado bajo puede provocar grietas. Se recomienda instalar un sistema de control de humedad, especialmente durante la temporada de lluvias en las regiones del sur o la temporada de calefacción en invierno en las regiones del norte. Además, se prohíben los tacones altos y los zapatos con clavos sobre el suelo, y los objetos pesados deben moverse utilizando alfombrillas protectoras. Realizar pruebas periódicas de los parámetros de rendimiento del suelo por parte de un equipo profesional puede ayudar a identificar posibles problemas de forma temprana y prolongar su vida útil a más de 15 años.

