El rendimiento de los suelos deportivos de madera se puede medir mediante diversos indicadores reconocidos internacionalmente.

En primer lugar, está la tasa de rebote del balón; un suelo de alta calidad debe superar el 90 % para garantizar un rebote adecuado en deportes de balón como el baloncesto. En segundo lugar, está el coeficiente de fricción por deslizamiento, idealmente entre 0,4 y 0,6, que proporciona resistencia al deslizamiento y permite paradas y cambios de dirección rápidos. En tercer lugar, está la deformación vertical, que refleja la hendidura del suelo bajo presión, normalmente controlada entre 2,3 y 5,0 mm para absorber el impacto y proteger las articulaciones. En cuarto lugar, está la tasa de absorción de energía, que debe ser superior al 53 % para reducir eficazmente el riesgo de lesiones deportivas. Otros indicadores de rendimiento incluyen la planitud, la resistencia al desgaste y el respeto al medio ambiente (como los niveles de emisión de formaldehído E0/E1). Estas propiedades no son aisladas, sino que se logran mediante una combinación de diseño estructural científico y materiales de alta calidad. Al realizar una compra, se debe solicitar a los proveedores que proporcionen informes de pruebas de terceros para garantizar que todos los indicadores cumplan con los estándares nacionales (como GB/T 20229-2006) o las certificaciones internacionales.

