Un sistema completo de suelo deportivo de madera no consiste en una sola pieza de madera, sino en un sistema compuesto por varias capas de materiales.

Su estructura típica incluye: una capa superficial de madera maciza, un subsuelo (contrachapado multicapa), una barrera antihumedad, una almohadilla amortiguadora, un sistema de vigas (vigas principales + vigas secundarias) y el subsuelo.
La capa superficial suele utilizar tablones de madera maciza de 22 mm de grosor, como arce o roble, que proporcionan la superficie de contacto directo; el subsuelo suele ser de contrachapado multicapa de 15 mm a 18 mm de grosor, que sirve para nivelar y soportar la carga; la barrera antihumedad suele utilizar película de PE o papel de aluminio para evitar la entrada de humedad del suelo; la almohadilla amortiguadora utiliza materiales de caucho o EVA para proporcionar al suelo amortiguación y resiliencia; el sistema de vigas se fabrica principalmente de pino o abeto, y su instalación suspendida crea un efecto elástico que mejora la elasticidad general.
Esta estructura suspendida es el concepto de diseño central de los suelos deportivos de madera modernos, dispersando eficazmente el impacto y reduciendo el riesgo de lesiones deportivas. Mientras tanto, todos los materiales deben cumplir con la norma nacional GB/T 20229-2023 “Pisos de madera para gimnasios” para garantizar que la emisión de formaldehído sea ≤0,124 mg/m³ (grado ENF) y garantizar la calidad del aire interior.

