Análisis de las ventajas y desventajas del arce, el roble y el abedul: El arce, el roble y el abedul son las tres maderas más utilizadas para pavimentos deportivos de madera maciza, cada una con propiedades físicas únicas y aplicaciones idóneas.

Un análisis comparativo de los indicadores clave de estos tres materiales, como la densidad, la elasticidad, la resistencia al desgaste y la estabilidad, puede ayudar a los constructores de instalaciones a seleccionar con precisión el pavimento deportivo que mejor se adapte a sus necesidades.
El arce, considerado el material predilecto para pavimentos deportivos, destaca por su elasticidad superior y dureza uniforme. Con una densidad en seco de aproximadamente 0,65 g/cm³, una textura fina y una veta recta, el arce posee una excelente capacidad de recuperación elástica, con un valor de absorción de impactos que alcanza entre el 30 % y el 40 %. Esto amortigua eficazmente el impacto de las actividades deportivas, reduciendo las lesiones articulares en los atletas, lo que lo convierte en el material preferido para pistas de baloncesto profesionales, pistas de bádminton y otras instalaciones de competición. Además, el arce tiene un color claro y uniforme y una superficie lisa, lo que resulta en un excelente efecto visual tras el lijado y barnizado, realzando la elegancia del espacio. Sin embargo, el arce también presenta ciertas desventajas. Su resistencia al desgaste es relativamente baja y su precio es relativamente alto. Asimismo, requiere condiciones ambientales de humedad específicas; si la humedad es demasiado alta o demasiado baja, es propenso a deformarse y agrietarse. Por lo tanto, es más adecuado para espacios de alta gama que requieren mantenimiento profesional y un uso moderado.
El roble es una opción rentable en el mercado nacional de suelos deportivos de madera. Su densidad en estado seco es de 0,76 g/cm³, lo que lo hace duro, resistente al desgaste y capaz de soportar un uso frecuente e intenso. Es ideal para zonas de alto tránsito como patios de colegios, centros comunitarios y gimnasios. El roble es más estable que el arce. Cuando el contenido de humedad se controla entre el 8 % y el 12 %, el roble se ve menos afectado por los cambios en la humedad ambiental, presenta una menor tasa de deformación y su precio es solo del 60 % al 70 % del del arce, lo que reduce considerablemente los costos de construcción de recintos. Sin embargo, la elasticidad del roble es ligeramente inferior a la del arce, con un valor de absorción de impactos de entre el 25 % y el 35 %, lo que resulta en una pisada un poco más rígida. Además, el color más oscuro y la veta más gruesa del roble lo hacen menos atractivo visualmente que el arce, lo que limita su uso en recintos profesionales para competiciones.

