Resistencia a la abrasión de los suelos deportivos de madera

Materiales, Procesos y Normas de Ensayo: La resistencia a la abrasión es fundamental para la durabilidad de los suelos deportivos de madera. Esta resistencia depende de la selección del material, los tratamientos superficiales y las rigurosas normas de ensayo.

Un suelo deportivo de madera de alta calidad debe soportar el desgaste frecuente y prolongado propio de la actividad deportiva. En cuanto a los materiales, las maderas duras ofrecen mayor resistencia a la abrasión que las blandas. Maderas duras como el arce, el roble y el fresno poseen una alta densidad y una estructura fibrosa compacta, lo que les confiere una excelente resistencia natural a la abrasión. Las maderas blandas como el abedul y el pino requieren un tratamiento superficial más exhaustivo para mejorar su resistencia a la abrasión. El grosor de la chapa de madera dura en los suelos deportivos compuestos influye directamente en su durabilidad. Los suelos con un grosor de chapa superficial de ≥3 mm soportan un mayor número de lijados y acabados, prolongando así su vida útil.

Los tratamientos superficiales son clave para mejorar la resistencia a la abrasión. Los suelos deportivos de madera suelen utilizar un proceso de barnizado con curado UV, que consiste en varias capas de imprimación y barniz, seguidas de un curado UV para formar una capa superficial dura y resistente a la abrasión. Los suelos de alta calidad tienen un espesor de barniz de ≥0,3 mm, compuesto por 2-3 capas de imprimación y 2-3 capas de barniz. La imprimación rellena los poros de la madera y mejora la adherencia, mientras que el barniz proporciona resistencia al desgaste y al deslizamiento. Algunos productos de gama alta también incorporan partículas resistentes al desgaste, como alúmina, para aumentar aún más la dureza del barniz. Las pruebas de resistencia a la abrasión deben cumplir con la norma nacional GB/T 20238-2018 «Especificaciones para la instalación, aceptación y uso de suelos de madera», utilizando un abrasímetro Taber. La medida de la prueba es el número de revoluciones necesarias para que la superficie del suelo se desgaste hasta la madera expuesta bajo una carga de 1 kg. Los suelos deportivos profesionales requieren una resistencia a la abrasión de ≥4000 revoluciones, mientras que los suelos de gama alta requieren ≥6000 revoluciones. Además, el mantenimiento diario también influye en la resistencia a la abrasión. Evitar arañazos con objetos afilados, limpiar y quitar el polvo con regularidad, y evitar ambientes húmedos puede proteger eficazmente el revestimiento y prolongar la vida útil del suelo.

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