Estándares ecológicos desde la selección de materiales hasta el procesamiento: Con la creciente popularidad de los conceptos de protección ambiental, el desempeño ambiental de los pisos deportivos de madera se ha convertido en uno de los indicadores clave para los operadores de instalaciones deportivas.

La sostenibilidad de estos pisos está presente en todo el proceso, desde la selección de materiales hasta el procesamiento y la instalación, lo que exige un estricto control de calidad para garantizar un entorno seguro e inocuo para atletas y usuarios.
La selección de materiales es fundamental para el control ambiental, y se basa en la elección de materias primas naturales, ecológicas y de baja contaminación. Los pisos deportivos de madera maciza deben priorizar el uso de troncos naturales inodoros y libres de moho, evitando el uso de madera de baja calidad tratada con agentes químicos. Los troncos deben cumplir con la norma nacional para «Procesamiento de Madera – Troncos», y estar libres de defectos evidentes como pudrición, infestación de insectos y decoloración. El origen de la madera también debe cumplir con los requisitos de protección ambiental, evitando el uso de madera proveniente de zonas ecológicamente protegidas. En el caso de los pisos deportivos de madera compuesta, la capa central y los adhesivos son áreas clave para el control ambiental. La capa central debe ser de madera contrachapada multicapa o tablero de fibra de alta densidad con niveles de emisión de formaldehído que cumplan con las normas. Los adhesivos deben estar libres de formaldehído o ser adhesivos ecológicos con bajo contenido de formaldehído, como los adhesivos de poliuretano al agua y los adhesivos de proteína de soja, reemplazando los adhesivos tradicionales de resina de urea-formaldehído para reducir las emisiones de formaldehído desde su origen.
La tecnología de procesamiento influye directamente en el desempeño ambiental de los pisos deportivos de madera, y la clave reside en controlar el uso de agentes químicos y la emisión de sustancias nocivas. El proceso de secado de la madera debe emplear equipos de secado ecológicos, evitando el uso de equipos contaminantes como calderas de carbón para reducir las emisiones contaminantes. Los procesos de tratamiento de superficies deben utilizar recubrimientos al agua en lugar de los recubrimientos tradicionales a base de solventes. Los recubrimientos al agua no deben contener compuestos orgánicos volátiles (COV) como benceno, tolueno y xileno, o su contenido debe ser muy inferior al estándar nacional (contenido de COV ≤120 g/L). Al mismo tiempo, los tratamientos antiinsectos y anticorrosión deben utilizar agentes respetuosos con el medio ambiente, como los compuestos de boro, en lugar de conservantes químicos altamente tóxicos, asegurando que la cantidad residual de estos agentes cumpla con la norma GB/T 27651-2011 «Madera tratada con conservantes» y sea inocua para el cuerpo humano.

