La absorción de impactos es una de las características clave que distingue a los suelos de madera deportivos de los suelos de madera domésticos comunes. Influye directamente en la salud física y la experiencia atlética de los atletas durante el ejercicio, y es un indicador crucial de su calidad.

La capacidad de absorción de impactos de los suelos de madera deportivos se logra principalmente mediante la selección de materiales y el diseño estructural. Desde la perspectiva del material, la lámina superior de madera maciza posee cierto grado de elasticidad, lo que le permite deformarse ligeramente al ser sometida a un impacto externo, absorbiendo así parte de la fuerza. Las almohadillas amortiguadoras subyacentes proporcionan la función principal de absorción de impactos, y su eficacia varía considerablemente según el material. Por ejemplo, las almohadillas amortiguadoras de goma pueden absorber hasta un 20%-30% de la fuerza del impacto, convirtiendo eficazmente la fuerza del impacto al aterrizar en energía potencial elástica, que luego se libera lentamente. Esto reduce significativamente la tensión en articulaciones como las rodillas y los tobillos, minimizando el riesgo de lesiones deportivas.
Desde una perspectiva estructural, los suelos de madera deportivos suelen utilizar una construcción multicapa. Además de la lámina superior de madera maciza y las almohadillas amortiguadoras, la conexión entre la quilla y el suelo también influye en la absorción de impactos. La estructura de instalación flotante es actualmente el método de instalación más común. En esta estructura, el suelo de madera no entra en contacto directo con el suelo, sino que forma una conexión elástica con él a través de la quilla y las almohadillas amortiguadoras, lo que mejora aún más la absorción de impactos. Cuando los atletas se ejercitan sobre el suelo, todo el sistema forma un conjunto resiliente que absorbe eficazmente los impactos y reduce la generación y transmisión de ruido, creando un entorno de ejercicio silencioso.
En pruebas reales, la absorción de impactos de los suelos deportivos de madera se evalúa generalmente mediante pruebas de absorción de impactos. Según las normas internacionales, un suelo deportivo de madera cualificado debe tener una tasa de absorción de impactos de al menos el 53 %. Esto significa que, al dejar caer un peso estándar desde una altura específica, el suelo debe absorber al menos el 53 % de la fuerza del impacto.

