La durabilidad de los suelos deportivos de madera determina directamente su vida útil y su coste operativo. Esta se ve influenciada por diversos factores materiales, y solo un control exhaustivo de estos factores puede garantizar la estabilidad a largo plazo del suelo.

En primer lugar, las propiedades naturales de la madera son factores fundamentales que influyen en su durabilidad. La densidad, la dureza y el contenido de humedad de la madera son cruciales para la durabilidad del suelo. Las maderas con mayor densidad y dureza (como el arce y el roble) son más resistentes al desgaste y a los impactos, y menos propensas a arañazos y abolladuras. El contenido de humedad de la madera debe coincidir con la humedad del entorno en el que se utilizará, normalmente entre el 8 % y el 12 %. Si el contenido de humedad es demasiado alto, el suelo se contraerá y agrietará debido a la evaporación durante el uso. Si el contenido de humedad es demasiado bajo, el suelo absorberá fácilmente la humedad del aire, provocando que se hinche y abulte. Por lo tanto, durante el proceso de producción, la madera debe secarse rigurosamente para garantizar que el contenido de humedad cumpla con la norma. Antes de la instalación, se debe comprobar la humedad del lugar y, según los resultados, seleccionar un suelo con un contenido de humedad adecuado.
En segundo lugar, la calidad y el rendimiento del adhesivo influyen significativamente en la durabilidad del suelo. Durante la producción e instalación de suelos deportivos de madera, se requieren adhesivos para unir los paneles al material base y fijar las quillas.

