Diferencias entre arce, abedul y roble: Además del arce, el material más común, el abedul y el roble también son materiales comunes para suelos deportivos. Existen diferencias significativas en rendimiento, precio y aplicaciones entre los tres, por lo que la elección del material adecuado depende de sus necesidades específicas.

En cuanto a la dureza del material, el roble tiene la mayor densidad en secado al aire, aproximadamente 0,76 g/cm³, superando ampliamente al arce (0,68 g/cm³) y al abedul (0,62 g/cm³). Por lo tanto, los suelos de roble ofrecen la mayor resistencia al desgaste, lo que los hace adecuados para instalaciones deportivas públicas con alto tráfico y uso frecuente. Sin embargo, el roble tiene menor tenacidad y es propenso a agrietarse al someterse a impactos fuertes. Su grano grueso le confiere un aspecto algo rugoso, lo que lo hace menos adecuado para instalaciones deportivas profesionales que exigen un alto nivel de estética.
El abedul, con propiedades intermedias entre el arce y el roble, ofrece mayor tenacidad, una absorción de impactos similar a la del arce y un precio entre un 15 % y un 20 % inferior, lo que lo convierte en una opción rentable. Sin embargo, su menor dureza lo hace más susceptible a los arañazos tras un uso prolongado, lo que lo hace más adecuado para un uso ligero en recintos como centros de entrenamiento amateur y gimnasios. Además, el abedul presenta poca estabilidad a la humedad y requiere una mayor impermeabilidad cuando se utiliza en zonas húmedas, ya que de lo contrario se deforma fácilmente.
El arce ofrece el mejor equilibrio entre dureza, tenacidad y una veta hermosa, satisfaciendo las exigencias de uso intensivo de las competiciones profesionales, a la vez que proporciona una experiencia visual de alta calidad. Sin embargo, su precio es más elevado, lo que lo convierte en el más caro de los tres materiales. En general, el arce es la opción preferida para recintos de competición profesionales, mientras que el roble puede considerarse para recintos públicos. El abedul es adecuado para recintos con presupuestos limitados y uso ligero. La selección del material debe ajustarse estrechamente a la ubicación del recinto, el uso intensivo y el presupuesto.

