La calidad de la instalación de los suelos deportivos de madera influye directamente en su vida útil y rendimiento. La preparación preliminar debe cumplir estrictamente con los estándares profesionales. Cualquier descuido en cualquier paso puede provocar problemas como deformaciones y ruidos inusuales posteriormente.

En primer lugar, la cimentación es la base. El suelo de hormigón debe mantener una tolerancia de planitud de ≤3 mm/2 m (verificada con una regla de 2 metros). Si la tolerancia supera esta tolerancia, se debe utilizar mortero autonivelante. Además, el contenido de humedad del suelo debe ser ≤8 % (verificado con un medidor de humedad profesional). En zonas húmedas, se debe aplicar una membrana impermeable (≥0,2 mm de espesor) y un revestimiento impermeable. En recintos con calefacción por suelo radiante, esta debe activarse con 72 horas de antelación y la temperatura del suelo debe mantenerse estable entre 15 y 20 °C para evitar fluctuaciones repentinas de temperatura después de la instalación que podrían causar deformaciones en la madera.
En segundo lugar, el control ambiental del recinto es crucial. Antes de la instalación, asegúrese de que las puertas y ventanas estén completamente instaladas para proteger el recinto del viento y la lluvia. La humedad relativa interior debe mantenerse entre el 40 % y el 60 % (controlada con un termómetro e higrómetro), y la temperatura entre 15 °C y 25 °C. Si la humedad supera el límite recomendado, utilice un deshumidificador. Si la temperatura es demasiado baja, utilice un humidificador. El contenido de humedad de la madera fluctúa con la humedad ambiental, y la alternancia de humedad y sequedad puede causar fácilmente grietas o deformaciones.
El pretratamiento del material también es crucial. Tras llegar al lugar de instalación, los paneles de madera para suelos deportivos deben dejarse en el entorno de instalación durante 48-72 horas para que la madera se aclimate a la temperatura y la humedad interiores

