Los suelos deportivos de madera no son una estructura única, sino una combinación científica de múltiples capas de materiales. Esta estructura compuesta está diseñada para satisfacer las necesidades profesionales de los recintos deportivos en cuanto a absorción de impactos, recuperación elástica y estabilidad.

La superficie suele estar formada por paneles de madera dura de 20 a 22 mm de grosor, principalmente de arce o roble. Esta capa de madera está en contacto directo con el atleta y debe ser resistente al desgaste y antideslizante. Además, la superficie recibe un tratamiento especial para lograr un coeficiente de fricción moderado que garantice el agarre de las pisadas durante el ejercicio.
Debajo del panel se encuentra la capa de subsuelo, que generalmente está formada por múltiples capas de madera contrachapada o listones de madera maciza de unos 15 a 20 mm de grosor. Su función es dispersar la fuerza del impacto, reducir la deformación del panel y proporcionar una base de instalación plana para la superficie.
La capa de quilla es la estructura portante principal del suelo deportivo de madera, generalmente de pino o abeto, con una separación de 300 a 400 mm. Se instalarán almohadillas elásticas bajo la quilla para absorber el impacto del movimiento mediante deformación elástica y lograr un efecto amortiguador. Esta es también la diferencia clave entre los suelos de madera deportivos y los suelos decorativos comunes.
Algunos suelos de madera deportivos de alta gama también cuentan con una capa impermeable y una capa de ventilación bajo la quilla. La capa impermeable utiliza una película de polietileno para evitar la penetración de la humedad del suelo; la capa de ventilación crea espacios para asegurar la circulación del aire bajo el suelo y evitar que la madera se enmohezca debido a la humedad.
Esta estructura multicapa coopera entre sí, lo que no solo cumple con la elasticidad y la amortiguación necesarias para los deportes, sino que también garantiza la estabilidad y durabilidad del suelo, lo cual es una garantía importante para la seguridad de los recintos deportivos profesionales.

